aunque todos los intentos por impares sean en vano
... yo me niego a la tristeza
de tragarme la esperanza
de mentir para salvarme
de dormirme bajo un cielo sin estrellas.
Aunque sean estos días desencanto
aunque todos los traidores por traidores sean salvados
... yo me niego a la tristeza
de enterrar todos mis besos
de zafarme de la historia
para ser un ciudadano del imperio.
Solo queda bien amar aunque sea muerte
solo queda empecinarse y resistir
... sostener la rosa roja
aunque venga con espinas
aunque nos sangren las manos
aunque ya no queden soles ni planetas.
Sin embargo habrá un despúes seguramente
seguramente habrá otra historia o esta historia ya olvidada
(si es así)
... yo me niego a la tristeza
de talarme la mirada
de exiliarme del encanto
de ser un sobreviviente
en un mundo que no ampare la belleza.
Armando de Magdalena