No te conozco
no te conozco
en el sentido formal y ético
pero podría ir por tu piel a ciegas sin perderme
podría componer una canción con cada sonido arrancado
con cada brillo de pupila hacer un cosmos naciendo.
No te conozco
solo sé que me necesitas
se me ocurre que en cierta forma estamos solos
se me ocurre que en cierto punto nuestra sed se junta
instintivamente nos fagocitamos
nos sostenemos, nos reivindicamos.
No quiero conocerte
abre los ojos, mírame y no digas nada
respírame en los labios
abrázame por favor
yo también te abrazo.
Soy una mujer
siénteme
un río
un árbol
un pájaro herido al vuelo
un humano
amanecer sin estridencia
El mundo es aquí y ahora
abrázame
yo también te abrazo
tócame con tu nariz el gesto
los ojos del amor
tócame yo también te toco
déjame respirarte
la muerte que espera
que se banque su oficio de mierda.
Estamos vivos
siénteme soy una mujer
un surco
dos palabras que no articulo mientras me besas
la vida es hoy aquí y ahora.
En la oscuridad de mi cuarto
me reconozco humano
ante tus ojos
afortunado y decididamente humano
reincidente.
sábado, 3 de marzo de 2007
Por favor no me lo pidas
No me pidas que piense
ni que le pida explicaciones
a la taquicardia y al insomnio...
Yo no le pido explicaciones a las flores
ni al aire de la mañana
ni a la lluvia
ni al canto del pájaro
ni al rumor del río ni a tus ojos
ni a tus besos...
¿Qué te puedo decir?
yo solo se que un día amaneció
y tu perfume andaba por mi patio.
No me pidas que piense
si mi amor te da miedo
me da realmente mucha pena
pero como le digo
que sujete su caballo
que no haga vibrar la cuerda
y silencie su trova
no tengo ningún derecho
de cortarles las alas
a ese pájaro
que se enamoró del cielo
y aceptó el riego de volar sin dueño
yo no pude ser otra cosa que lo que soy
yo sé muy bien
que el amor pasó de moda.
Pero prefiero su sed
al agua de estos tiempos
ya hace mucho aprendí
que quien se enamora del sol
de su luz y sus pinceles
le puede suceder
lo que a la mariposa que va al candil...
pero soy la mariposa.
Yo soy un jardinero antiguo
que cultiva rosas en su corazón...
ayer corté la que era tuya
y te la dí
no puedo explicar sus aroma
ni hablar por sus espinas
o sus colores
no puedo prometerte
la suavidad del pétalo
ni la dulzura del pólen
ni hablar por su gota de rocío
solo puedo ponerla en tu mano
sonreír
darte un beso
mirarte a los ojos
yo solo soy un hombre
un jardinero antiguo
un hechizador empecinado
inmortal y perenne
como todo en la tierra
soy un día completo
con su sol y su luna.
ni que le pida explicaciones
a la taquicardia y al insomnio...
Yo no le pido explicaciones a las flores
ni al aire de la mañana
ni a la lluvia
ni al canto del pájaro
ni al rumor del río ni a tus ojos
ni a tus besos...
¿Qué te puedo decir?
yo solo se que un día amaneció
y tu perfume andaba por mi patio.
No me pidas que piense
si mi amor te da miedo
me da realmente mucha pena
pero como le digo
que sujete su caballo
que no haga vibrar la cuerda
y silencie su trova
no tengo ningún derecho
de cortarles las alas
a ese pájaro
que se enamoró del cielo
y aceptó el riego de volar sin dueño
yo no pude ser otra cosa que lo que soy
yo sé muy bien
que el amor pasó de moda.
Pero prefiero su sed
al agua de estos tiempos
ya hace mucho aprendí
que quien se enamora del sol
de su luz y sus pinceles
le puede suceder
lo que a la mariposa que va al candil...
pero soy la mariposa.
Yo soy un jardinero antiguo
que cultiva rosas en su corazón...
ayer corté la que era tuya
y te la dí
no puedo explicar sus aroma
ni hablar por sus espinas
o sus colores
no puedo prometerte
la suavidad del pétalo
ni la dulzura del pólen
ni hablar por su gota de rocío
solo puedo ponerla en tu mano
sonreír
darte un beso
mirarte a los ojos
yo solo soy un hombre
un jardinero antiguo
un hechizador empecinado
inmortal y perenne
como todo en la tierra
soy un día completo
con su sol y su luna.
Te Acordas?
Como te decía
encontré un beso tuyo
encallado tras mi oreja
y lo cogí en mi mano (pobrecito)
lo puse en mi pecho
para que jugara con mi sinremediocorazón
mientras yo trataba de reconstuir el hecho
con la meticulosidad de un Sherlock Holmes libidinoso
que trabaja ad honorem.
encontré un beso tuyo
encallado tras mi oreja
y lo cogí en mi mano (pobrecito)
lo puse en mi pecho
para que jugara con mi sinremediocorazón
mientras yo trataba de reconstuir el hecho
con la meticulosidad de un Sherlock Holmes libidinoso
que trabaja ad honorem.
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